+54 9 11 3434 9311
Quebec turismo

Quebec

Quebec - Canadá

Como llegar a Quebec

El trámite primero. El argentino que llega a Canadá en avión necesita eTA: se pide online en el sitio oficial del gobierno canadiense, tiene un costo bajo que vas a ver ahí mismo al momento de pagarlo con tarjeta, se aprueba en minutos y vale cinco años. El requisito es haber tenido visa canadiense de visitante en los últimos diez años o tener visa estadounidense de no inmigrante vigente. Solo habilita la entrada aérea: por tierra o por agua hace falta visa de visitante, que es otro trámite y bastante más cara.

No hay vuelo desde Buenos Aires a Quebec. La única puerta aérea directa a Canadá desde Ezeiza es Toronto, con Air Canada, cinco frecuencias semanales de fines de octubre a marzo y —esto casi nadie lo aclara— con escala en San Pablo. Desde Toronto o Montreal, Quebec se alcanza en tren, en ómnibus o en un vuelo de cabotaje al aeropuerto Jean-Lesage. El tramo internacional está en cómo llegar a Toronto.

El tren es la mejor manera y acá el argumento es más fuerte que en cualquier otro tramo del corredor. VIA Rail conecta Montreal con Quebec en 3 horas 26 minutos y llega a la Gare du Palais, que está dentro del Vieux-Québec, en la Basse-Ville. Se baja del vagón y ya estás caminando por el casco histórico: no hay traslado, no hay taxi, no hay trámite. La misma estación funciona además como terminal de ómnibus interurbanos.

En ómnibus, Orléans Express tiene seis salidas diarias desde Montreal, con wifi, dos valijas despachadas y una de mano incluidas, y tarifa Flex modificable y reembolsable. La contra honesta es que el operador tiene las tarifas de esta ruta temporalmente modificadas y no las publica: hay que cotizar en su motor de reservas.

Si llegás en avión, del aeropuerto al centro hay dos caminos y la diferencia de precio es brutal. El taxi tiene tarifa fija oficial, publicada por el propio aeropuerto: una al centro de día, otra un poco más alta de noche —siempre más impuestos— y otra bastante menor si te bajás en el sector Sainte-Foy. El transporte público, en cambio, sale lo mismo que cualquier pasaje urbano de la ciudad: la línea 80 va directo al centro vía la terminal Les Saules y la línea 76 llega a las estaciones de Sainte-Foy en menos de media hora, donde se combina con los Métrobus 800 y 801. La diferencia entre una cosa y la otra es de más de diez veces, así que si viajás liviano el colectivo se paga solo. Las tarifas de taxi vigentes están en el sitio del aeropuerto Jean-Lesage y las del colectivo en la web del RTC.

Las tarifas urbanas del RTC subieron el 1 de julio de 2026, así que cualquier valor de guía vieja ya quedó desactualizado. Los importes al día están en el sitio del RTC, y ahí vas a ver tres cosas que importan de verdad: pagar con tarjeta sale menos que pagar en efectivo arriba del colectivo, existe un pase de un día y otro de cinco días, y los menores de cinco años viajan gratis. La cuenta es simple y no cambia aunque cambien los precios: el pase diario recién conviene si vas a hacer tres tramos o más en el mismo día, y con dos viajes sueltos siempre te sale mejor el pasaje simple. Y la verdad es que si te quedás en el Vieux-Québec el colectivo es casi innecesario: sirve para el aeropuerto, para Sainte-Foy, para Montmorency y poco más.

Un aviso de obra que conviene tener presente. La ciudad está construyendo un tranvía de 19 kilómetros y 29 estaciones que no entra en servicio hasta 2033, o sea que ningún turista de esta década lo va a usar. Pero sí lo va a sufrir: desde la primavera boreal de 2026 las obras se intensificaron, con circulación alterada en Saint-Roch —rue Dorchester, rue de la Couronne—, en el boulevard René-Lévesque de Montcalm, en el boulevard Laurier de Sainte-Foy, e incluso obra abierta sobre las rues De Buade y Saint-Louis, en el corazón del Vieux-Québec. Además, los Métrobus 800 y 801 fueron desviados desde marzo de 2026: conviene verificar su estado al viajar.

Y una advertencia topográfica que las guías suavizan y que acá importa mucho. El sitio son dos niveles con un acantilado en el medio. Bajar y subir entre la Haute-Ville y Petit-Champlain se hace por el funicular, que se paga por trayecto y suele cobrar solo en efectivo, por el Escalier Casse-Cou —que es gratis y son varios tramos de escalera— o por la côte de la Montagne, que es la subida más larga pero la más pareja. En invierno esas escaleras y esas cuestas empedradas se cubren de hielo, y el calzado con buen agarre deja de ser un consejo para volverse una necesidad. Si viajás con alguien de movilidad reducida o con rodillas complicadas, dormí en la Haute-Ville y bajá una sola vez por día en funicular. Más datos prácticos en información útil.


Compartir

Excursiones, Free Tours y Actividades en Quebec

IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"