+54 9 11 3434 9311
Montreal turismo

Montreal

Quebec - Canadá

Historia de Montreal

Antes de los franceses acá había una ciudad. Jacques Cartier llegó el 2 de octubre de 1535 buscando el paso a Asia y visitó Hochelaga, un poblado fortificado habitado por los iroqueses del San Lorenzo, un pueblo distinto de los mohawk que hoy viven en Kahnawake y Kanesatake, junto a Montreal. Cuando Champlain volvió setenta años más tarde, Hochelaga había desaparecido, y las razones siguen siendo materia de debate arqueológico abierto.

La ciudad moderna nació el 17 de mayo de 1642 y no como puerto ni como fuerte, sino como misión. Paul Chomedey de Maisonneuve y Jeanne Mance, con un puñado de colonos franceses, fundaron Ville-Marie, un proyecto colonial católico consagrado a la Virgen. Jeanne Mance fundó el Hôtel-Dieu, el primer hospital de la ciudad, y su papel fue tan central como el de Maisonneuve, aunque durante siglos se contó como secundario.

El cambio de manos llegó en 1760. Montreal se rindió a las fuerzas británicas tras una campaña de dos meses, y el Tratado de París de 1763 transfirió formalmente el Canadá francés a Gran Bretaña. La ciudad siguió siendo mayoritariamente francófona bajo administración inglesa, y esa tensión de dos siglos y medio explica buena parte de lo que hoy se ve en la calle.

Después vino el auge. Montreal fue capital de la Provincia Unida de Canadá entre 1844 y 1849, y para 1860 era la ciudad más grande de la Norteamérica británica y el centro económico y cultural indiscutido del país. Pasó de 618.000 habitantes en 1921 a 903.000 en 1941 y superó el millón a principios de los cincuenta. Recién en las décadas siguientes Toronto le disputaría el primer lugar.

El momento más luminoso fue la Expo 67, y todavía se puede tocar. Del 28 de abril al 29 de octubre de 1967, con el lema "Terre des Hommes", tomado del libro de Saint-Exupéry, Montreal recibió más de 54 millones de visitantes —con una población canadiense de apenas veinte millones— y 62 países participantes. El récord de un solo día fue de 569.500 personas, al tercer día.

Dos edificios sobrevivieron y se ven hoy. La Biosphère, el domo geodésico de Buckminster Fuller que fue el pabellón de Estados Unidos, es hoy un museo de ciencias ambientales integrado a la red Espace pour la vie. Y Habitat 67, el complejo modular de Moshe Safdie, sigue en pie con 146 unidades: es residencial privado y no se entra por libre, pero se ve muy bien desde el Vieux-Port. El predio se llama Parc Jean-Drapeau desde el año 2000, por el intendente que trajo la Expo, y hoy alberga el circuito de Fórmula 1 y la cuenca olímpica de remo.

Los Juegos Olímpicos de 1976 fueron la otra cara de esa ambición. El presupuesto original del estadio era de 134 millones de dólares canadienses. Al abrir, en 1976, ya costaba 1.100 millones, y el gasto total con intereses e inflación llegó a 1.610 millones. La provincia de Quebec terminó de pagar la deuda recién en noviembre de 2006, treinta años después. El techo retráctil de Kevlar instalado en 1987 fue un fracaso crónico: colapsó en 1999 y acumulaba 7.453 desgarros contabilizados en 2017. En 2024 Quebec anunció un techo permanente nuevo por 870 millones, y las obras siguen.

Y la historia política que explica el idioma. La Ley 101, la Carta de la Lengua Francesa, se aprobó en 1977 y estableció el francés como única lengua oficial en todos los niveles de gobierno de Quebec. Casi veinte años después llegó el momento de mayor tensión: el referéndum del 30 de octubre de 1995 sobre la soberanía de Quebec. El No ganó con 2.362.648 votos, el 50,58%, contra 2.308.360 del Sí, el 49,42%: una diferencia de 54.288 votos, poco más de un punto. La participación fue del 93,52%, la más alta de la historia electoral de Quebec. Todo eso se sigue sintiendo en la ciudad, y está en lo que hay para ver.


Compartir

Excursiones, Free Tours y Actividades en Montreal

IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"