Si hay una fecha que define a Chile, es el 18 de septiembre. Las Fiestas Patrias conmemoran la Primera Junta Nacional de Gobierno de 1810 y son, sin comparación posible, el momento más intenso del calendario chileno. No es un feriado: es una semana entera en la que el país cambia de humor.
Lo que pasa en la ciudad esos días. Se arman las fondas y las ramadas, que son enormes recintos con piso de tierra, techo de ramas, cueca, asado, empanadas, chicha y terremotos. La más grande y tradicional de Santiago es la del Parque O'Higgins. Hay rodeos, juegos criollos, y en todos lados se baila cueca, que es el baile nacional. Para un argentino es probablemente la mejor semana del año para conocer Chile, con una advertencia: la ciudad se llena, los precios suben y hay que reservar con mucha anticipación. Muchos comercios cierran por ser feriados irrenunciables.
El otro gran evento es Lollapalooza Chile. Se hace en el Parque O'Higgins, es una de las ediciones más grandes del festival fuera de Estados Unidos y se realiza tradicionalmente en marzo, con carteleras internacionales de primer nivel. Es pago y las entradas se venden con muchos meses de anticipación, así que si te interesa hay que estar atento a la fecha de venta y no a la del festival. Conviene confirmar las fechas de cada edición en el sitio oficial.
El Día del Patrimonio es la fecha que casi ningún turista conoce y es de las mejores. Se hace a fines de mayo y durante un fin de semana abren gratis al público cientos de edificios que el resto del año están cerrados: palacios, sedes de gobierno, teatros, edificios históricos, embajadas. En Santiago la oferta es enorme. Es completamente gratuito y muy popular entre los propios chilenos, así que hay colas. Si tu viaje cae en esa ventana, vale reorganizar el itinerario alrededor.
El verano tiene su propio calendario cerca. El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar se hace en febrero en la Quinta Vergara, a hora y media de Santiago, y es el evento televisivo más importante del país. No es de Santiago, pero condiciona la disponibilidad hotelera de toda la región central esos días, así que conviene tenerlo en el radar aunque no vayas.
El fin de año se vive afuera. Hay fuegos artificiales y celebraciones masivas, aunque el gran show de Año Nuevo del país es el de Valparaíso, que se ve desde los cerros y convoca a cientos de miles de personas. Desde Santiago mucha gente viaja para esa noche, con el tránsito y los precios que eso implica.
Y el calendario del vino ordena el otoño. Entre marzo y abril se hace la vendimia en los valles cercanos, y muchas viñas abren con fiestas, degustaciones y actividades de cosecha. Es una época preciosa para visitar el Maipo o Casablanca, con el viñedo en color y actividad real en las bodegas. Se resuelve bien con el atardecer en viñedo o el tour por la Viña Undurraga.
Un apunte sobre los feriados irrenunciables, porque es una figura que no existe en Argentina y rompe planes: son días en que el comercio cierra por ley —el 1 de mayo, el 18 y 19 de septiembre, el 25 de diciembre y el 1 de enero, entre otros—. Supermercados y shoppings bajan la persiana, y museos y atracciones suelen acompañar. Si tu viaje toca alguno, dejá resuelto qué vas a hacer ese día. Las condiciones de cada temporada están en el clima de Santiago de Chile.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"