En Valparaíso, dónde dormís no es una cuestión de categoría sino de altura. La ciudad está partida entre el plan, abajo junto al puerto, y los cerros, arriba. Esa elección define si el viaje es cómodo o incómodo, mucho más que las estrellas del alojamiento.
Los cerros Concepción y Alegre son la respuesta correcta para casi todo el mundo. Es donde está el circuito que uno vino a recorrer, con los paseos mirador, los murales, los cafés y los restaurantes a pasos. La oferta es de hoteles boutique y hostales en casonas patrimoniales, muchas veces con vista a la bahía y con encanto real, no decorativo. Es la zona más segura y transitada a toda hora.
La contra de los cerros es física y hay que anticiparla. Se sube y se baja todo el día, y no todos los alojamientos tienen acceso cómodo: hay casonas de varios pisos sin ascensor y calles que terminan en escalera. Si viajás con valija grande, con alguien mayor o con problemas de rodillas, preguntá específicamente cómo se llega a la puerta y cuántos escalones hay adentro. Es la queja número uno de quien reserva sin averiguar.
El plan es más barato y no lo recomiendo para un viaje corto. Tenés el terminal y la estación cerca, y precios más bajos, pero es una zona que se vacía apenas cierran los comercios y de noche resulta incómoda. Además quedás lejos de todo lo que hace linda a la ciudad, y terminás subiendo igual todos los días.
Y está la alternativa que mucha gente no considera: dormir en Viña del Mar. Está a minutos en tren, es notoriamente más tranquila y más nueva, tiene hoteles más grandes y con estacionamiento, y playas. Si viajás con chicos, con auto o simplemente querés comodidad por encima de encanto, es una opción sensata: se recorre Valparaíso de día y se duerme en Viña.
Cuándo se dispara el precio. Hay tres ventanas claras: Año Nuevo, que es el pico absoluto por los fuegos sobre la bahía y se agota con muchísima anticipación; enero y febrero, la temporada alta chilena; y los días del Festival de Viña, en febrero, que llena las dos ciudades a la vez. Fuera de eso, se consigue sin problema.
Y no te olvides de preguntar por la exención del IVA al reservar y al llegar: los alojamientos inscriptos pueden no cobrártelo por ser turista extranjero pagando en moneda extranjera, y sobre varias noches la diferencia se nota. Está explicado en información útil.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"