Viña del Mar no tiene aeropuerto: se vuela a Santiago. El argentino entra a Chile solo con el DNI, sin pasaporte, visa ni trámite previo. Desde el aeropuerto de Santiago son alrededor de hora y media por autopista, poco más de cien kilómetros, en el corredor más transitado del país. Si viajan menores sin ambos padres, la autorización de viaje es el único papel a resolver antes.
El bus es la forma habitual y la más simple. Salen con mucha frecuencia desde los terminales de Santiago durante todo el día, con varias empresas en la misma ruta, y llegan al terminal de Viña, que está bien ubicado y cerca del centro. No hace falta reservar salvo en fines de semana largos, en pleno verano o durante el Festival, cuando conviene sacar pasaje con anticipación.
Hay también servicios de transfer directos desde el aeropuerto, que evitan tener que ir primero a un terminal en Santiago. Es la opción más cómoda si llegás con equipaje, de noche o con chicos, y bastante razonable si viajan varios. Se contrata con anticipación y te deja en la puerta del hotel.
En auto el trayecto es directo y da libertad para moverse por la costa. Viña es fácil de manejar —al revés que Valparaíso—, con calles anchas y planas, aunque en verano el centro y el frente costero se congestionan y el estacionamiento se complica. Tener auto tiene sentido si pensás recorrer la costa norte, las dunas de Concón o los pueblos del litoral.
Para moverse entre Viña y Valparaíso, el tren es lo mejor. El Metro de Valparaíso, que es un tren de superficie, une las dos ciudades en pocos minutos, sale con mucha frecuencia y es barato. Se paga con una tarjeta recargable que se compra en las mismas estaciones. Es notoriamente más práctico que el auto, porque evita el tránsito y el problema de estacionar en los cerros.
Dentro de la ciudad, casi todo se camina. El centro, el frente costero y la Quinta Vergara están a distancia de caminata entre sí, y las veredas son planas y anchas. Para llegar a Reñaca y Concón, más al norte, hay micros que recorren la costanera todo el día, y también taxis y aplicaciones, que funcionan bien y son razonables en trayectos cortos.
Un apunte de temporada que conviene anticipar. En enero y febrero, y muy especialmente durante la semana del Festival, el tránsito en el eje costero se vuelve pesado y los tiempos se estiran bastante respecto de lo habitual. Si vas en esas fechas, calculá margen y priorizá el tren por sobre el auto. Más datos prácticos en información útil.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"