Para entrar a Cuba no alcanza con el pasaporte: hace falta además la tarjeta de turista y un seguro médico con cobertura en el país. La tarjeta de turista es el visado que se compra por separado, a veces a través de la aerolínea, a veces en un consulado o en una agencia autorizada. El seguro es obligatorio y lo pueden pedir al llegar, así que llevá la póliza impresa y también en el teléfono.
También hay un formulario online que se completa antes de viajar y del que sale un código. Es una declaración con datos personales, sanitarios y de aduana, y en el aeropuerto piden el código o el QR que devuelve el sistema. Se hace en pocos minutos desde el celular, pero hacelo desde casa: en Cuba la conexión es mala y no querés estar resolviéndolo en la fila. Más detalles en la información útil de Cayo Coco.
El tema del dinero es el que más problemas le trae al viajero desprevenido. Las tarjetas emitidas por bancos estadounidenses no funcionan en Cuba, ni para pagar ni para sacar plata, y ninguna otra tarjeta es confiable del todo porque los sistemas se caen seguido. La recomendación práctica es llevar efectivo, preferentemente en euros, y calcular de más. Cambiá en lugares oficiales y guardá los comprobantes.
En el cayo casi todo se paga adentro del hotel, y eso ayuda, pero no cubre todo. Las excursiones, los taxis, las propinas al personal, las compras en las tiendas del resort y cualquier salida a tierra firme se pagan aparte. Las propinas se dan en efectivo y se agradecen mucho, porque el sueldo formal en Cuba es bajísimo; billetes chicos son mucho más útiles que uno grande.
Internet existe pero es limitado y caro, y conviene aceptarlo antes de llegar. Los hoteles venden tarjetas de conexión por tiempo, la señal se comparte en las zonas comunes y la velocidad alcanza para mensajes y poco más. Las videollamadas rara vez salen bien. Descargá mapas sin conexión, la documentación del viaje y lo que quieras mirar, y avisá en casa que vas a estar poco disponible.
El desabastecimiento del país se nota también adentro de los resorts y es mejor decirlo claro. No es que falte la comida, es que la variedad se achica: puede no haber determinada bebida, repetirse la carta del buffet o faltar algún producto durante días. Los cortes de electricidad son frecuentes en Cuba y aunque los hoteles tienen generadores, algún parpadeo se siente. Nada de esto arruina el viaje, pero sorprende al que llega sin saberlo.
Tres cosas concretas para poner en la valija y una para tener en cuenta. Llevá repelente fuerte, protector solar y todos los medicamentos que uses, porque en las farmacias cubanas falta de todo; sumá un botiquín básico con analgésicos, antidiarreicos y curitas. Tomá siempre agua embotellada, incluso en el hotel. Y guardá una copia digital del pasaporte, la tarjeta de turista y el seguro en tu correo, por si perdés algo.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"