Entrada al país. El argentino que llega en avión necesita eTA: se hace online, es barata, se aprueba en minutos y vale cinco años o hasta el vencimiento del pasaporte. El valor vigente lo publica el sitio oficial del gobierno canadiense, que es donde corresponde tramitarla y no en las páginas intermediarias que cobran un adicional por lo mismo. Requisito: haber tenido visa canadiense de visitante en los últimos diez años, o tener visa estadounidense de no inmigrante vigente al momento de aplicar. Solo sirve para entrar en avión. Por tierra o por agua hace falta visa de visitante, que sale bastante más cara —además de la tasa del trámite se paga la biometría aparte— y demora muchísimo más.
Un dato que Ottawa tiene y ninguna otra ciudad del circuito: acá está la Embajada de la República Argentina en Canadá, en 81 Metcalfe Street, séptimo piso, en pleno Centretown y a pasos del Parlamento. En Toronto, Montreal y Vancouver hay consulados, pero la embajada es una sola y está acá. Si a alguien se le pierde el pasaporte durante un circuito Toronto-Ottawa-Montreal, este es el lugar. Las relaciones entre los dos países son ininterrumpidas desde 1940.
Plata e impuestos, que es donde más se sorprende el viajero. Se usa el dólar canadiense y la tarjeta se acepta en todos lados, con contactless generalizado. Ontario aplica HST del 13% y se suma en la caja, no viene incluido en el precio de la vidriera. Cruzando a Gatineau, en Quebec, el impuesto es más alto: 5% de GST más 9,975% de QST, o sea 14,975%. Cruzar el río no abarata nada en materia impositiva.
Propinas, y el recargo real sobre la carta. En restaurantes con servicio de mesa se deja entre 15% y 20% sobre el subtotal antes de impuestos, y no es opcional. Sumado al impuesto, eso significa que lo que leés en la carta no es lo que vas a pagar: el ticket final queda entre 28% y 33% más arriba en Ottawa, y entre 30% y 35% en Gatineau. Sobre una cena para dos, esa diferencia equivale a una comida más. Conviene saberlo antes y no en la caja, sobre todo porque la maquinita de la tarjeta ofrece porcentajes ya sugeridos y es facilísimo aceptar el más alto sin mirar. A taxis y choferes, alrededor del 10%. En cafeterías de mostrador no hace falta.
Y el que casi nadie anticipa: el impuesto de alojamiento. Ottawa cobra un Municipal Accommodation Tax del 5% desde enero de 2024, que se aplica solo sobre la porción de habitación —no sobre comida, estacionamiento ni room service— y también a los alquileres tipo Airbnb de menos de 30 días. Sumado al HST, la habitación termina casi 18% arriba de la tarifa que viste publicada, y en una estadía de tres o cuatro noches eso equivale a media noche extra. Cotizá siempre sobre el total final, y si el comparador te muestra el valor sin impuestos, pedí el desglose antes de decidir: dos hoteles que parecen iguales dejan de serlo cuando aparece el total.
Enchufes, emergencias y salud. Canadá usa 120 voltios a 60 Hz con fichas planas tipo A y B, iguales a las estadounidenses: los cargadores funcionan sin problema, pero la ficha argentina no entra y un aparato de 220 no se enchufa directo. El número de emergencias es el 911. El agua de la canilla es potable. La atención médica no es gratuita para el turista y es cara: el seguro de viaje no es un lujo, es presupuesto. Los antibióticos requieren receta; los analgésicos y antialérgicos, no.
Seguridad, con el matiz que corresponde. Canadá tiene una tasa de homicidios de 1,9 por cada 100.000 habitantes contra 5,7 de Estados Unidos, y el índice de gravedad del delito bajó 4,9% en 2025. Dicho eso, hay un dato concreto y verificable sobre el centro: en mayo de 2026 la Policía de Ottawa lanzó el Downtown Core Safety Plan, que cubre explícitamente el ByWard Market, Centretown, Chinatown, Bank Street y el distrito parlamentario, con patrullas a pie, en bici y montadas. Reconoce desafíos de desorden social. No es una zona peligrosa en el sentido latinoamericano, pero el consejo operativo es simple: el ByWard Market, de día sí; de madrugada, mejor no.
Idioma, horario y conectividad. Ottawa es oficialmente bilingüe: se habla inglés y francés, y en el lado de Gatineau el francés es lo primero que vas a escuchar. La ciudad está una hora atrás de Buenos Aires entre marzo y noviembre, y dos horas atrás entre noviembre y marzo. El wifi es bueno y gratuito en museos, hoteles y cafés, y las eSIM resuelven los datos sin cambiar de chip. Un último atajo que casi nadie usa: los tres museos del grupo Ingenium abren gratis todos los días de 16:00 a 17:00, y varios museos nacionales lo hacen los jueves a la tarde. Está detallado en qué hacer en Ottawa.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"