Vancouver tiene una particularidad que ordena todo el itinerario: lo mejor valorado de la ciudad es gratis. Para la primera pasada, el free tour por Vancouver es de los mejor valorados del destino y sirve para ordenar el centro caminando, y el tour por Vancouver y Granville Island suma el barrio del mercado. El valor vigente de cada uno lo ves en la ficha de la actividad, que es donde se actualiza.
El Vancouver Seawall es lo mejor valorado de toda la ciudad, con muchísima gente que lo recomienda, y encima no cuesta nada. Son 28 kilómetros de paseo costero, y el tramo que importa son los 9 kilómetros que rodean Stanley Park: dos o tres horas caminando, una en bicicleta. Un dato práctico que evita retos: el carril está separado por norma, el interior para bicis y patines, el exterior pegado al agua para peatones. No es sugerencia, está señalizado y los locales lo respetan a rajatabla.
Stanley Park es el corazón del destino. Son 400 hectáreas de selva templada costera en pleno downtown, muy bien valoradas y con más gente opinando que cualquier otra atracción del destino, abierto de 6:00 a 22:00 y con entrada gratuita; solo se paga el estacionamiento. Adentro están los tótems de Brockton Point, que son la imagen más fotografiada de toda British Columbia. Un aviso para viajes de invierno: la ciudad cierra unas tres semanas el tramo del Seawall entre Prospect Point y Third Beach por mantenimiento.
Granville Island es el segundo lugar más comentado de Vancouver y tiene muy buena nota. No es un parque cerrado sino un barrio, y entrar no cuesta nada; su Public Market está todavía mejor valorado que la isla en conjunto y se recorre gratis, salvo lo que gastes en los puestos. La forma linda de llegar es el Aquabus, que está entre las cinco atracciones mejor valoradas de la ciudad: es transporte y es atracción a la vez, y la tarifa vigente la publica el propio operador en su web.
Ahora la comparación que más plata ahorra: Capilano contra Lynn Canyon. El Capilano Suspension Bridge Park tiene un puente de 137 metros de largo a 70 de altura, más el Cliffwalk y el Treetops Adventure, shuttle gratuito desde el centro, y es una de las entradas más caras de todo Vancouver: el valor del día lo publica el parque en su sitio oficial. El Lynn Canyon Park tiene un puente colgante a 50 metros de altura, senderos y piletones naturales, está mejor valorado que Capilano y es gratis. O sea: Lynn Canyon tiene mejor nota y encima no cobra entrada. Capilano se defiende por escala, por tener tres atracciones en una y por la logística del shuttle, y con chicos o sin auto conviene; pero si el presupuesto aprieta, Lynn Canyon más Grouse rinde más que Capilano solo. Si igual querés el paquete completo, existe la excursión al puente de Capilano y el monte Grouse, que está entre las mejor valoradas del destino y te resuelve los dos traslados en el mismo día.
Grouse Mountain es la montaña de la ciudad y tiene una de las entradas más caras de Vancouver. Incluye ida y vuelta en el Red Skyride, el hábitat de osos grizzly, el show de leñadores, la silla al pico, caminatas guiadas y las charlas de guardaparques, así que se le saca el día entero. Está bien valorada, es de las atracciones más visitadas del destino y queda a 11 kilómetros del centro. Hay tarifa familiar, que rinde bastante más que comprar cuatro entradas sueltas: el valor vigente y las promociones de temporada están en el sitio oficial de la montaña, que es lo único que conviene mirar antes de subir.
El Museo de Antropología de UBC reabrió tras una obra de refuerzo sísmico de 30,5 millones que lo tuvo cerrado dieciocho meses. Está entre los museos mejor valorados de la ciudad, tiene entrada paga de precio medio para lo que se cobra acá, es gratis para visitantes indígenas y —el mejor truco de precio de Vancouver— los jueves después de las 17:00 la entrada vale la mitad, así que si podés acomodar la agenda, ese es el momento de ir. El valor del día está en la web del museo. Cierra los lunes entre el 15 de octubre y el 15 de mayo.
Lo sobrevalorado, sin vueltas. El reloj a vapor de Gastown es de lo peor valorado de la ciudad para la cantidad de gente que lo va a ver, y hay un dato que arruina el folleto: no es una antigüedad victoriana, se construyó en 1977 para tapar una rejilla de vapor de la red de calefacción, y tras una falla inicial funcionó un tiempo con electricidad. Gastown en sí queda entre lo peor valorado de todos los imperdibles pese a ser de los barrios más visitados, aunque el barrio es Sitio Histórico Nacional desde 2009 y tiene valor real: el problema es el reloj, que concentra la multitud y la decepción. Y el Jardín Dr. Sun Yat-Sen es lo peor valorado de todo el top de la ciudad y encima cobra entrada — a quince pasos de la salida está el Dr. Sun Yat-Sen Park, que es gratis y visualmente muy parecido, así que si el presupuesto aprieta, ese es el que conviene.
Y lo subvalorado, que es donde está el hallazgo. The Marine Building, art déco de 1930, tiene muy buena nota y casi nadie lo tiene en la lista: se entra al hall, se mira el techo y se sale, y no se paga nada. La Biblioteca Central, obra de Moshe Safdie, también está muy bien valorada y es gratis. El Queen Elizabeth Park, que es el punto más alto de la ciudad, es otro de los mejor valorados que no cobra entrada. Y el VanDusen Botanical Garden, con más de 15.000 especies, está bien valorado y sí cobra entrada, aunque en invierno el ticket baja bastante respecto del verano: el valor del día lo publica su sitio oficial. Mirá también las fotos de Vancouver.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"