El zócalo es el punto de partida obligado y la mejor manera de entender la ciudad en una tarde. Es una plaza cuadrada con laureles enormes, quiosco central, cafés bajo los portales, marimba en vivo, globeros y siempre alguna manifestación o algún baile. Pegada está la Alameda de León con la catedral, y desde ahí sale el andador Macedonio Alcalá. El free tour por Oaxaca arranca en esta zona y sirve para ordenar el mapa el primer día.
Santo Domingo de Guzmán es la iglesia más impresionante del sur de México y no admite discusión. Por fuera es un templo dominico macizo del siglo XVI y XVII; por dentro está cubierto de yesería dorada del piso a la cúpula, con el árbol genealógico de la familia Guzmán desplegado en el sotocoro. Se entra gratis, conviene ir con luz de mañana y no hace falta más de media hora para quedar impactado.
El Museo de las Culturas de Oaxaca, en el ex convento anexo, es el mejor museo de la ciudad. Ocupa los claustros dominicos y guarda el ajuar de la Tumba 7 de Monte Albán, el tesoro mixteco de oro, jade y hueso tallado que es la pieza fuerte de la arqueología mexicana junto a lo de Palenque. Detrás está el Jardín Etnobotánico, que solo se visita con recorrido guiado y en horarios fijos, así que hay que averiguar el día anterior.
Monte Albán es la visita que justifica el viaje aunque no te interese la arqueología. Fue la capital zapoteca y está en la punta achatada de un cerro, a unos diez kilómetros de la ciudad, con vista de trescientos sesenta grados sobre los tres brazos del valle. Se ve la Gran Plaza, el juego de pelota, los relieves de los Danzantes y el observatorio. La excursión a Monte Albán resuelve el transporte y el guía.
Hierve el Agua son las cascadas petrificadas más famosas de México y no son cascadas. Es un manantial de agua cargada de minerales que a lo largo de miles de años formó dos escurrimientos blancos congelados sobre el borde de un acantilado, con pozas arriba para meterse. Está a unos setenta kilómetros por camino de montaña. Se suele combinar en la excursión a Hierve el Agua y Teotitlán del Valle, y conviene confirmar que el acceso esté abierto porque a veces se cierra por conflictos entre comunidades.
Mitla es la otra gran ruina del valle y es completamente distinta a Monte Albán. No tiene pirámides altas: tiene muros forrados de grecas de piedra ensambladas sin argamasa, un mosaico geométrico que no se repite en ninguna otra cultura del continente. Fue el centro ceremonial y funerario más importante de los zapotecos tardíos. El circuito clásico es la excursión a Mitla, Teotitlán del Valle y Hierve el Agua, que junta las tres en un día largo.
Los mercados del centro son una visita en sí misma y hay que hacer los dos. El Benito Juárez es el de la vida cotidiana: chocolate molido a pedido, mezcal a granel, quesillo, cuchillos, flores y sombreros. El 20 de Noviembre, a media cuadra, tiene el pasillo de los humos, donde se elige la carne cruda en el puesto y te la asan al carbón delante tuyo. Se come parado, entre el humo, y es de las mejores cosas del viaje. Mirá las fotos de Oaxaca.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"