La moneda es el peso mexicano y en Oaxaca el efectivo sigue mandando más que en otras ciudades del país. Los restaurantes y hoteles del centro toman tarjeta sin problema, pero los mercados, los puestos de comida, los colectivos, los talleres de artesanos y los taxis de calle son solo efectivo. Conviene sacar de cajeros de bancos grandes dentro de sucursales y rechazar la conversión a pesos argentinos o a dólares que ofrece la pantalla.
Los argentinos no necesitan visa para entrar a México como turistas. Alcanza con el pasaporte vigente y con completar el trámite migratorio a la llegada, donde te asignan la cantidad de días de estadía autorizada, que puede ser bastante menos que el máximo si el oficial no ve claro el plan de viaje. Llevá impresa la reserva del hotel y el pasaje de salida del país, porque los piden más seguido de lo que se cree.
Oaxaca está tres horas atrás de la Argentina y esa diferencia no cambia en todo el año. México eliminó el horario de verano en 2022, así que la cuenta se mantiene igual en enero que en julio. El detalle práctico es que amanece y anochece más temprano de lo que uno está acostumbrado: en pleno invierno ya está oscuro poco después de las seis de la tarde, y eso obliga a arrancar temprano las salidas al valle.
La corriente es de 127 voltios con enchufes de patas planas, así que el adaptador es imprescindible. Los cargadores de celular y de notebook aceptan ese voltaje sin problema, pero cualquier aparato argentino con ficha de tres patas necesita adaptador. Otra cuestión doméstica: el agua de la canilla no se toma. Todos los hoteles dejan agua embotellada o tienen garrafón, y el hielo de los restaurantes del centro es de agua purificada.
Los días de cierre son claves para no perder una visita, y acá hay un patrón claro. Buena parte de los museos, incluido el de las culturas, cierra los lunes; Monte Albán y los sitios arqueológicos abren todos los días en horario diurno y cierran a media tarde. Los mercados de los pueblos tienen día fijo: Tlacolula el domingo, Ocotlán el viernes, Zaachila el jueves, Etla el miércoles. Todo el detalle en información útil de Oaxaca.
La propina se espera y el regateo tiene sus reglas. En restaurantes se deja entre el diez y el quince por ciento, y hay que fijarse si ya vino incluida en la cuenta. En los mercados de artesanía se puede negociar un poco, pero cuando comprás directo al artesano —un tapete de lana teñido con grana cochinilla lleva semanas de telar— apretar el precio es de mal gusto y además no corresponde.
La ciudad es tranquila para caminar, y la advertencia real es otra: los bloqueos. Oaxaca tiene una tradición fuerte de protesta social y es habitual que el zócalo amanezca ocupado por un plantón, o que un corte de ruta demore la salida hacia el valle unas horas. No hay peligro, pero puede desarmarte el plan del día, así que conviene tener alternativa y no dejar la excursión importante para el día previo al vuelo de vuelta.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"