Puerto Vallarta tiene clima tropical con estación seca y estación de lluvias muy marcadas, y esa diferencia define el viaje. Está apenas al norte del trópico de Cáncer, al nivel del mar y rodeado de selva, así que la humedad es alta casi todo el año. No hay invierno en el sentido argentino: hay meses secos y frescos de noche, y meses húmedos y calurosos, y entre uno y otro cambia bastante lo que se puede hacer.
La temporada seca va de noviembre a mayo y es la mejor época para venir, sin discusión. Llueve muy poco o nada, el cielo se mantiene despejado, la humedad baja y las máximas se mueven en valores agradables, con noches que en enero pueden pedir una campera fina. El mar en esos meses está más fresco, alrededor de los veintitrés o veinticuatro grados, que igual permite meterse sin problema.
De junio a octubre llueve, y llueve en serio, aunque no de la manera que uno imagina. El patrón habitual es día soleado y pesado, con la tormenta descargando al final de la tarde o de noche, fuerte y corta. Se puede viajar en esos meses y hay quien lo prefiere porque la montaña está verde brillante y hay menos gente, pero hay que tener el plan flexible y no atarse a excursiones de todo el día.
Septiembre es el mes más complicado del año y conviene decirlo derecho. Es el pico de lluvia, el pico de humedad y el momento de mayor actividad de huracanes en el Pacífico, cuya temporada corre de junio a octubre. Muchos negocios de la Zona Romántica aprovechan para cerrar por vacaciones y varias excursiones náuticas se suspenden por estado del mar. Si podés elegir, elegí otro mes.
El calor húmedo del verano es el otro tema que se subestima desde el sur. Entre julio y septiembre la sensación térmica se dispara y caminar el Malecón al mediodía es incómodo de verdad; la ropa no seca, el pelo no seca y el aire acondicionado deja de ser un lujo para pasar a ser un requisito del hotel. La ventaja es que el mar queda tibio, cerca de los veintinueve grados, y se puede estar horas adentro.
La temporada de ballenas se superpone justo con los mejores meses de clima, y eso no es casualidad. Las jorobadas llegan a la bahía cuando el agua está más templada y estable, más o menos de diciembre a fines de marzo, que es también cuando el cielo está limpio y el mar quieto. Por eso ese tramo del año concentra los precios más altos y la mayor ocupación del destino.
Para armar la valija, la regla es ropa liviana todo el año más una capa fina para la noche seca. Sumá protector solar alto, repelente para los meses húmedos, calzado que agarre en el empedrado mojado del centro y algo impermeable liviano si viajás en verano. Los pronósticos y las medias mes por mes están en el clima de Puerto Vallarta, y vale mirarlos antes de cerrar fechas.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"