Comer en Ciudad del Este es mejor de lo que la gente espera, y el motivo es la mezcla. En una ciudad de frontera fundada hace menos de setenta años convive la cocina paraguaya de siempre con la brasileña que cruza el puente todos los días, con la enorme colectividad libanesa que se instaló acá desde mediados del siglo pasado y con las comunidades china, taiwanesa y coreana que llegaron con el comercio. El resultado es que en pocas cuadras podés pasar de una sopa paraguaya a un shawarma y de ahí a un rodizio, todo a precios muy razonables. Es de las cosas que más se disfrutan del destino y que menos aparecen en los folletos.
La base es la cocina paraguaya, que gira alrededor del maíz, la mandioca y el queso. La sopa paraguaya no es sopa: es un pan salado y esponjoso de harina de maíz, queso y cebolla, que acompaña el asado. La chipa es el pan de almidón de mandioca y queso que se vende en la calle y en las paradas de ruta, y se come tibia, recién hecha. Sumá el chipa guasú, más húmedo, con choclo; el mbejú, una torta chata de almidón y queso hecha en sartén; y el vori vori, un caldo espeso con bolitas de maíz que se come sobre todo en invierno. La mandioca hervida aparece en casi todas las mesas, como acá el pan.
La carne es central y se come muy bien, con dos escuelas distintas. Por un lado el asado paraguayo, con cortes generosos, chorizo y achuras, acompañado siempre de mandioca y sopa paraguaya. Por el otro, la influencia brasileña de las churrasquerías de rodizio, donde los mozos pasan mesa por mesa con espadas de picanha, costilla, pollo y ananá a la parrilla, y vos comés hasta que das vuelta la ficha. Los rodizios son una de las mejores relaciones entre lo que comés y lo que pagás en toda la Triple Frontera, y funcionan bien para grupos o familias, porque cada uno come lo que quiere sin discutir el menú.
El pescado de río es la especialidad local y muchos se la pierden por desconocimiento. Estamos sobre el Paraná, así que el surubí, el pacú y el dorado aparecen en la carta de los comedores de la zona ribereña y de las localidades vecinas. La preparación más común es la milanesa de surubí, enorme y muy sabrosa, y también se hace a la parrilla o en caldo. Si vas a los Saltos del Monday o al Hito de las Tres Fronteras, los comedores del camino en Presidente Franco son buen lugar para probarlo, con la ventaja de que ahí comés donde come la gente del lugar y no en un local pensado para turistas apurados.
La comida árabe es una sorpresa constante y está por todos lados. La colectividad libanesa es grande y antigua en Ciudad del Este, y dejó una oferta de shawarmas, kibbes, esfihas, hummus y pan árabe que en muchos casos está a la altura de lo que se come en Buenos Aires, con la diferencia de que acá es comida de todos los días y no un plato de ocasión. Se encuentra tanto en restaurantes formales como en locales chicos de mostrador dentro del centro comercial, que es donde almuerzan los vendedores. Es la opción más rápida y más liviana para el mediodía si estás en plena jornada de compras y no querés perder tiempo.
Y está la parte asiática, que es la menos obvia y una de las mejores. Con las comunidades china, taiwanesa y coreana llegaron restaurantes que cocinan para su propia gente, no para el turismo: sopas, fideos, dumplings, parrilla coreana y guisos que no se parecen en nada a la comida china genérica que conocemos. También hay supermercados asiáticos donde se consiguen productos difíciles de encontrar de este lado, y que valen la recorrida aunque no compres nada. Preguntar en el hotel cuál está funcionando bien en el momento suele dar mejores resultados que buscar a ciegas, porque la oferta rota bastante.
Un par de reglas prácticas para no comer mal. Los patios de comida de las galerías y de los shoppings del centro resuelven el mediodía rápido, con aire acondicionado, que en verano no es un detalle menor. Los locales que están sobre la vereda del microcentro, apuntados al que pasa, suelen ser lo más flojo: mejor caminar dos cuadras y comer donde se ve gente de la ciudad. La bebida nacional del calor es el tereré, mate frío con hierbas que se toma todo el día y que te van a convidar; los jugos de frutas tropicales son excelentes y baratos. Más opciones en restaurantes en Ciudad del Este.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"