La forma habitual de llegar es el bus nocturno desde Lima y no es un castigo: es la mejor opción. Son unas ocho horas por la Panamericana Norte hasta Pativilca y después una ruta de montaña que trepa hasta el abra de Conococha, por encima de los 4.000 metros, antes de bajar al Callejón de Huaylas. Salís de noche, dormís arriba y llegás a Huaraz a la mañana temprano.
Los buses peruanos de larga distancia son mucho mejores de lo que uno imagina. Las categorías más caras tienen asientos que se reclinan casi por completo, servicio a bordo y baño, y en un trayecto de montaña de ocho horas esa diferencia se nota. Conviene sacar el pasaje con algunos días de anticipación en temporada seca y en feriados largos, porque los mejores horarios se agotan.
Ojo con lo que hace ese viaje con tu cuerpo, que es el error más común del itinerario. En una sola noche pasás del nivel del mar de Lima a más de 4.000 metros en el abra y después a 3.050 en Huaraz. Es un salto brutal para el organismo. Por eso el primer día en la ciudad no se planifica nada exigente, aunque llegues con ganas y con energía.
También se puede volar, pero es una opción con letra chica. El aeropuerto de la zona está en Anta, a unos veintitrés kilómetros al norte de la ciudad, y opera vuelos desde Lima con frecuencias limitadas y sujetas a cambios según la temporada. El vuelo dura alrededor de una hora, pero la oferta es chica y las cancelaciones por clima o por baja ocupación existen.
Si volás, tené un plan B armado antes de subirte. Cuando un vuelo a Anta se cae, la alternativa siempre es el bus, y si te agarra sobre la fecha puede que ya no queden buenos asientos. Muchos viajeros hacen la ida en bus de noche, aprovechando que se duerme, y evalúan el avión para la vuelta, cuando ya están aclimatados y el tiempo apremia más.
Desde el norte del Perú también se puede entrar, y es un circuito lindo. Trujillo y Chimbote quedan del lado de la costa y se conectan con el Callejón de Huaylas por rutas de montaña, así que armar Lima, Huaraz, Trujillo y volver es perfectamente posible. Es la manera de sumar las ruinas de barro de Chan Chan y las huacas moche al viaje de cordillera.
Una advertencia práctica que casi nadie te dice: Huaraz no tiene una terminal única. Cada empresa de buses tiene su propia oficina repartida por la ciudad, así que el lugar donde te dejan y el lugar donde tenés que volver a subir pueden no ser el mismo. Anotá la dirección exacta de tu vuelta el día que llegás. Todo el detalle está en cómo llegar a Huaraz.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"