Huaraz tiene mucha cama y de todos los niveles, porque vive del andinismo hace décadas. Hay hostales de mochilero con literas y cocina compartida, hoteles medianos familiares, algunas casas de campo lindas en las afueras y unos pocos alojamientos de categoría alta. Lo que casi no hay son cadenas internacionales, así que el trato es personal y eso juega a favor.
El centro es la zona más práctica y la mayoría se queda ahí. Alrededor de la avenida Luzuriaga y del Parque Ginebra tenés las agencias, los restaurantes, los cajeros y los puntos de recogida de las excursiones, que salen entre las cinco y las seis de la mañana. Dormir a diez cuadras de eso significa levantarse todavía más temprano y buscar taxi de noche.
La contra del centro es el ruido, y es una contra seria acá. Bocinas, mototaxis, música y perros forman una banda sonora que empieza temprano, justo cuando más necesitás dormir para aclimatar. Pedí siempre habitación al fondo o a un patio interno, nunca sobre la avenida, y si el hotel te ofrece cambio de cuarto la primera noche, aceptalo.
El dato que arruina noches y nadie pregunta: la mayoría de los hoteles no tiene calefacción. A 3.050 metros las noches de temporada seca bajan cerca de cero y muchas habitaciones no tienen más que frazadas. Preguntá antes de reservar si hay estufa o calefactor, pedí mantas extra al llegar y confirmá que el agua caliente funcione de verdad y no solo un rato.
Los barrios de las afueras son la alternativa tranquila para el que viene con auto o con familia. En la zona de Huanchac y hacia Monterrey, a unos pocos kilómetros al norte, hay alojamientos con jardín, vista a la cordillera y aire de campo, además de los baños termales de Monterrey. Se gana silencio y paisaje, se pierde la posibilidad de salir a cenar caminando.
Caraz y Yungay son la jugada de los que quieren estar más cerca del norte del valle. Están más abajo en altura, son pueblos más lindos y tranquilos que Huaraz, y quedan a mano de Parón y de Llanganuco. La contra es que hay muchísima menos oferta de excursiones y de restaurantes, así que funciona mejor como segunda parada que como base única del viaje.
Reservá con tiempo si venís en temporada alta y verificá dos cosas antes de pagar. Junio, julio, agosto, Semana Santa y Fiestas Patrias llenan la ciudad. Y si sos de los que llegan de madrugada en bus, confirmá que la recepción atienda las veinticuatro horas y que te dejen entrar antes del horario. Buscá opciones en hoteles en Huaraz.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"