El clima de Torres del Paine es el factor que más condiciona el viaje y hay que entenderlo antes de reservar. Es un clima patagónico frío y extremadamente variable, donde las cuatro estaciones pueden aparecer en una misma jornada. La frase que repiten los guías es que acá no hay mal tiempo, hay mala ropa, y tiene bastante de verdad.
El viento es la característica dominante y no se parece a nada conocido. Entre octubre y marzo puede soplar con rachas capaces de tirar a una persona, y en los sectores expuestos de los senderos directamente se camina inclinado. No es anecdótico: hay tramos que se cierran por viento y navegaciones que se suspenden.
El verano austral, de diciembre a febrero, es la temporada alta por buenas razones. Las temperaturas son las más benignas del año, hay hasta diecisiete horas de luz y todos los servicios están funcionando. También es cuando más sopla el viento, cuando hay más gente y cuando todo hay que reservarlo con muchos meses de anticipación.
Los meses de hombro son el secreto de los que ya vinieron. Noviembre y marzo tienen menos viento que el pico del verano, mucha menos gente y precios más razonables, con servicios todavía operativos. Marzo agrega el color del otoño en el bosque de lenga, que tiñe de rojo y amarillo laderas enteras y es, para muchos fotógrafos, el mejor momento del año en el parque.
El invierno es una experiencia distinta y perfectamente posible. Hay nieve, poca luz, frío real y varios circuitos cerrados, pero el parque queda vacío, el viento amaina y las torres nevadas contra el cielo limpio son una imagen que pocos ven. Se hace siempre con operadores que trabajan esa temporada, nunca por cuenta propia, y hay que contar con menos horas útiles de luz por día.
La ropa correcta acá es un sistema de tres capas, no una campera. Térmica, polar y una capa exterior realmente impermeable y cortaviento, más gorro, guantes y calzado de trekking con tobillo cubierto. Y una segunda muda seca en la mochila, porque mojarse a la mañana y seguir todo el día con eso es la forma más rápida de pasarla mal.
Y una recomendación de planificación que cambia el resultado del viaje. Conviene reservar más noches de las mínimas y dejar el día de la caminata grande sin fecha fija, para elegirlo según el pronóstico. Los que vienen con un solo día disponible son los que más veces se vuelven sin haber visto las torres. El pronóstico está en clima de Torres del Paine.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"