Para un argentino la entrada a Chile es simple: alcanza con el DNI vigente y en buen estado. No hace falta pasaporte, ni visa, ni autorización electrónica previa. Los menores que viajan sin ambos padres necesitan autorización de viaje, y ese es el único trámite adicional que suele pedirse.
Hay un beneficio impositivo en hotelería que conviene aprovechar. Los extranjeros no residentes pueden alojarse sin pagar el impuesto al valor agregado si abonan en moneda extranjera y presentan documento y tarjeta de ingreso. No todos los establecimientos lo aplican de oficio, así que hay que preguntarlo al reservar y recordarlo en el check in.
Si venís por el paso de Agua Negra, verificá el estado antes de salir. Es un cruce de alta montaña que solo opera en los meses cálidos, con horario limitado y cierres por clima. La información oficial de vialidad de ambos países se actualiza a diario y es la única fuente confiable para esa decisión; planificar el viaje asumiendo que va a estar abierto es un error caro.
Los tours astronómicos se reservan con anticipación y tienen reglas propias. Los cupos son limitados, salen de noche y desde puntos alejados de la ciudad, y no se permite usar el celular ni linternas blancas durante la observación porque arruinan la adaptación del ojo. Vale la pena respetarlo: la diferencia en lo que se ve es enorme.
Si vas a manejar por el valle, hay dos cuidados concretos. Uno es que las degustaciones de pisco son generosas y el control de alcoholemia en Chile es severo, con sanciones muy duras; la solución es ir con excursión o designar conductor. El otro es que varios caminos secundarios del valle son de ripio angosto, con curvas y sin banquina, y de noche no tienen iluminación.
El efectivo sigue siendo útil aunque la tarjeta funcione bien. En la ciudad se paga con plástico casi en todos lados, pero los puestos de artesanía del valle, algunas destilerías chicas y los botes de la reserva de pingüinos trabajan en efectivo. Hay cajeros suficientes en el centro y en el mall.
Y una recomendación de armado que mejora mucho la estadía. Conviene dedicar un día entero al valle, una noche a la astronomía y otro día a la costa y las reservas, con la ciudad repartida en las mañanas. Tres o cuatro noches alcanzan para hacerlo sin correr. Más datos en información útil de La Serena.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"