Para un argentino, entrar a Chile es de los trámites más simples que existen. Alcanza con el DNI vigente en buen estado: no hace falta pasaporte, ni visa, ni ningún permiso electrónico. Los menores que viajan sin ambos padres necesitan autorización de viaje, y ese es el único papel extra que suele hacer falta.
La altura merece un plan, no una improvisación. El pueblo está a 2.400 metros y muchas excursiones superan los 4.000. La regla que usan las agencias serias es hacer el primer día algo bajo, como el salar o el Valle de la Luna, y dejar el Tatio y las lagunas altiplánicas para el segundo o tercero. Caminar despacio, comer liviano y tomar mucha agua resuelve la mayoría de los casos.
Si te agarra soroche, los síntomas son claros y hay que respetarlos. Dolor de cabeza persistente, náuseas, mareo y falta de aire son señal de que hay que bajar, no de que hay que aguantar. Las hojas de coca y los mates ayudan en cuadros leves. Cualquier síntoma que no cede bajando exige atención médica, y en el pueblo hay una posta que funciona.
Llevá efectivo, porque acá el plástico falla más que en el resto de Chile. Hay cajeros pero se quedan sin dinero con frecuencia, y varios comercios y agencias chicas trabajan solo en efectivo o cobran recargo por tarjeta. Conviene sacar pesos chilenos en Calama y no confiar en resolverlo en el pueblo.
La conectividad es limitada y eso conviene aceptarlo de entrada. Hay señal de celular en el pueblo pero es inestable, el wifi de los alojamientos es lento y en las excursiones directamente no hay cobertura. Descargar mapas sin conexión y avisar en casa que se va a estar incomunicado unas horas evita malentendidos.
El agua y la energía son escasas y el pueblo lo pide en serio. Atacama es el desierto más seco del mundo y el consumo turístico compite con el de la comunidad atacameña. Duchas cortas, no dejar canillas abiertas y no comprar botellitas de plástico de a una son gestos que acá tienen efecto real. Casi todos los alojamientos ofrecen recarga de botella.
Y una recomendación sobre las agencias que ahorra disgustos. La calle Caracoles está llena de operadores y no todos tienen el mismo estándar: hay diferencias grandes en el estado de las camionetas, en el seguro y en la calidad del guía. Conviene contratar con anticipación y con operadores con respaldo antes que resolverlo caminando a último momento. Más recomendaciones prácticas en información útil de San Pedro de Atacama.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"