Toconao es la escapada corta más agradecida. Está a menos de cuarenta minutos, es un pueblo de piedra volcánica blanca con un campanario del siglo dieciocho separado de la iglesia, y tiene una quebrada con frutales que rompe el marrón del desierto. Casi todas las excursiones al salar paran ahí, y es también el mejor lugar de la zona para comprar artesanía de piedra liparita y tejidos hechos por la comunidad.
Calama es la ciudad de servicios y el nudo de transporte. No es un destino turístico y no pretende serlo, pero es donde está el aeropuerto, los supermercados grandes, los bancos que funcionan y las casas de repuestos. Si necesitás resolver algo que en San Pedro no se consigue —una farmacia surtida, una gomería, plata en un cajero que funcione— se resuelve en Calama, y conviene preverlo en el día de llegada o en el de salida.
Chiu Chiu y el valle del río Loa son un paseo que casi nadie hace. Tienen una iglesia colonial de las más antiguas de Chile, geoglifos y un paisaje de cañón verde en medio de la nada. Es la alternativa perfecta para un día en que no querés volver a subir a la altura.
El Salar de Uyuni, en Bolivia, es la extensión natural del viaje. Se cruza por el Hito Cajón y se hace en un circuito de varios días que atraviesa lagunas de colores, géiseres y el salar más grande del mundo. Es duro, altísimo y espectacular. La excursión de cuatro días al Salar de Uyuni es la forma organizada de hacerlo, y hay que revisar los requisitos de ingreso a Bolivia antes de salir.
Hacia el sur, Antofagasta es la puerta al Pacífico. Está a unas cinco horas y ofrece el contraste total: mar, mariscos y la Portada, el arco de roca sobre el océano. Es una parada lógica si estás bajando por la costa hacia el centro del país.
Hacia el este, Jujuy y Salta están más cerca de lo que se cree. El Paso de Jama conecta con Purmamarca y las Salinas Grandes en un tramo altiplánico impresionante. Para un argentino, combinar Atacama con el noroeste propio en un mismo viaje es la mejor relación entre kilómetros y paisaje que hay.
Y para pensar el viaje completo dentro de Chile, la referencia sigue siendo la capital. Casi todas las combinaciones aéreas pasan por Santiago de Chile, así que conviene armar el itinerario con ese nudo en el medio y aprovechar la escala en lugar de sufrirla. Otros destinos de la zona en lugares cerca de San Pedro de Atacama.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"