Desde Buenos Aires hay vuelo directo y son cerca de nueve horas y media. Es de las rutas mejor servidas entre Sudamérica y Norteamérica, con salidas casi siempre nocturnas, así que se llega de mañana y se gana el día. También se puede llegar con escala en Santiago, Lima, Bogotá o Panamá, que suele salir más barato y cuesta medio día más de viaje. Los tiempos y las combinaciones están en cómo llegar a Ciudad de México.
Cuidado con un detalle que confunde a mucha gente: la ciudad tiene dos aeropuertos y están lejísimos uno del otro. El Aeropuerto Internacional Benito Juárez, que todos llaman AICM, está adentro de la ciudad y es al que llegan casi todos los vuelos internacionales. El Aeropuerto Felipe Ángeles, abierto en 2022, está a unos cuarenta y cinco kilómetros al norte, en el Estado de México, y lo usan sobre todo vuelos de cabotaje de compañías low cost. Si comprás un tramo interno muy barato, fijate de qué aeropuerto sale antes de festejar.
El Benito Juárez tiene dos terminales y no se pasa caminando de una a la otra. Están separadas por varios kilómetros; el aerotrén que las une es solo para pasajeros en conexión con pase de abordar, y el resto tiene que tomar el autobús que hace el recorrido o un taxi. Si tu vuelo de llegada aterriza en la T1 y el de salida despega de la T2, dejá margen de sobra. Es una de las causas más comunes de vuelo perdido en México.
Del aeropuerto al hotel, la recomendación es simple: no improvises a las tres de la mañana. Adentro hay mostradores de taxi autorizado donde se paga por zona antes de subir, están las aplicaciones de viaje —que en el aeropuerto tienen puntos de encuentro señalizados— y está la opción de dejarlo resuelto de antes con los traslados desde el aeropuerto de Ciudad de México. Lo que no conviene es aceptar el ofrecimiento de alguien que te aborda en la vereda.
Adentro, el metro le gana al taxi casi siempre y no es una opinión. Son doce líneas, funciona desde temprano hasta pasada la medianoche, es notoriamente barato y en hora pico te ahorra los cuarenta minutos que el auto pasa parado en el Periférico. Se paga con la Tarjeta de Movilidad Integrada, que sirve también para el Metrobús, el trolebús y el Cablebús. Dos advertencias: en hora pico va muy lleno y hay vagones delanteros reservados para mujeres y niños, y adentro se pierde bastante la señal del celular, así que descargá el mapa antes.
Para viajes por tierra a otras ciudades, las terminales de autobuses son excelentes. Hay cuatro grandes, orientadas por punto cardinal: la Terminal Norte para el Bajío y el norte del país, la TAPO al oriente para Puebla, Veracruz y la península, la Terminal Sur para Cuernavaca, Taxco y Acapulco, y Observatorio al poniente para Toluca y Michoacán. Los servicios de categoría alta son cómodos, puntuales y muy superiores al promedio argentino, y conviene comprar online.
Sobre alquilar auto: en la ciudad no tiene ningún sentido. El tránsito es de los más pesados del mundo, estacionar es caro y complicado y encima rige el Hoy No Circula, un programa que saca de circulación a cada vehículo un día hábil por semana según el último dígito de la patente, con restricciones adicionales algunos sábados y ampliaciones cuando se declara contingencia ambiental. Los autos con patente de otro estado o del exterior tienen reglas propias y requieren trámite. Alquilá solo si vas a salir a la ruta, y retirá el auto el día que arrancás.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"