Puerto Plata tiene aeropuerto internacional propio y ese es el camino más corto: el Gregorio Luperón, código POP. Está sobre la carretera que va hacia Sosúa, a unos veinte kilómetros del centro de la ciudad y a menos de media hora de los hoteles de Playa Dorada. Es chico, se sale rápido y tiene la enorme ventaja de dejarte al lado de la playa sin necesidad de cruzar el país entero por tierra, que es lo que pasa si entrás por otro aeropuerto.
El problema es que desde la Argentina no hay vuelos directos a POP y hay que armar el viaje en dos tramos. Las combinaciones habituales pasan por Panamá, Bogotá, Miami o Nueva York, y en todas hay que empalmar con un vuelo regional que baje a la costa norte. La otra vía, muchas veces más simple y más barata, es volar primero a Santo Domingo, que sí tiene conexión aérea directa con Buenos Aires, y resolver el último tramo dentro del país.
Si entrás por Santo Domingo, el trayecto por tierra hasta Puerto Plata son unos doscientos quince kilómetros y entre tres horas y media y cuatro de manejo. Se toma la Autopista Duarte hasta Santiago, se sigue hasta Navarrete y desde ahí se cruza la cordillera Septentrional hasta la costa. El camino está en buen estado y hay peajes, pero la última parte es de montaña, con curvas y camiones lentos, así que no lo hagas de noche ni con el reloj justo. Todas las variantes están en cómo llegar a Puerto Plata.
Desde Santiago de los Caballeros es mucho más corto y esa es la puerta natural del interior. Son alrededor de setenta kilómetros por la llamada carretera turística, poco más de una hora de manejo entre lomas verdes, y en el camino queda la zona de las minas de ámbar. Santiago también tiene aeropuerto internacional, el Cibao, que a veces aparece con mejores conexiones que Puerto Plata y queda a distancia perfectamente manejable.
Desde Punta Cana, en cambio, la distancia es un problema real que conviene mirar antes de armar un combinado. Son cerca de siete horas de auto cruzando el país en diagonal, así que si querés juntar las dos costas en un mismo viaje lo lógico es hacer un tramo aéreo interno o directamente reservar tramos aéreos distintos de entrada y de salida. Meter ese traslado por tierra en el medio de unas vacaciones cortas es tirar dos días a la basura.
Para el trayecto del aeropuerto al hotel lo más cómodo es dejarlo resuelto de antemano. Los taxis del aeropuerto no usan taxímetro y se negocia antes de subir, cosa que después de un vuelo largo y con equipaje no es la mejor conversación del día. Tenés los traslados desde el aeropuerto de Puerto Plata con chofer esperando y precio cerrado, que es lo más simple si llegás de noche o con familia.
Y hay una cuarta puerta de entrada, que es el mar: Puerto Plata es escala de cruceros por partida doble. Al oeste de la ciudad, en la zona de Maimón, funcionan dos terminales que reciben barcos grandes casi todo el año y descargan miles de pasajeros por día. Para moverse una vez adentro están los taxis, las guaguas que recorren la costa hasta Sosúa y Cabarete, los motoconchos para distancias cortas y el alquiler de auto, que es lo que más libertad te da si pensás salir a las cascadas y al campo.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"