Playa Dorada es el complejo hotelero clásico de Puerto Plata y sigue siendo la opción más elegida por el que quiere todo incluido. Es un predio cerrado a pocos kilómetros al este de la ciudad, con varios hoteles compartiendo una misma playa de arena clara y un campo de golf en el medio, diseñado por uno de los grandes nombres del golf mundial. Tiene todo adentro y es cómodo, seguro y muy familiar, pero es también una burbuja: se sale poco y se ve poco del país real.
Costa Dorada, Cofresí y Maimón, hacia el oeste de la ciudad, son la otra franja de hoteles grandes. Son resorts más nuevos, algunos enormes, con parques acuáticos, espectáculos y programas para chicos, y están cerca de las terminales de cruceros y del parque marino de Cofresí. La ventaja es la infraestructura; la desventaja es que quedás más lejos de Cabarete y Sosúa, que es donde pasa la vida nocturna y el ambiente de playa suelto.
Dormir en el casco histórico de Puerto Plata es la opción menos obvia y la más interesante para el viajero curioso. Hay hoteles chicos y casas victorianas recicladas con pocas habitaciones, patio interno y desayuno casero, a metros del parque, del museo del ámbar y del malecón. Se come afuera, se camina a todos lados y se paga bastante menos que en la playa. La contra es clara: la playa urbana de la ciudad no es la mejor para nadar y vas a necesitar transporte para bañarte bien.
Sosúa funciona muy bien para quien quiere una bahía tranquila y no depender del hotel para comer. El barrio de El Batey concentra hotelería chica y mediana a pasos de la playa, con restaurantes y comercios a la vuelta, y la bahía protegida hace que sea de los mejores lugares de la costa para nadar y hacer snorkel. Acá va la advertencia que ya mencionamos: hay unas cuadras concretas de vida nocturna con prostitución visible, así que mirá bien la ubicación exacta antes de reservar si viajás en familia.
Cabarete es otro mundo y conviene entenderlo antes de reservar por foto. Es un pueblo largo de una sola calle pegado a la playa, con apart hoteles, escuelas de kite con alojamiento, hostels y casas de alquiler, y un ambiente joven, internacional y deportivo. Se duerme con ruido de música y de viento, se desayuna mirando cometas y se come sobre la arena. Si buscás silencio absoluto o un resort clásico con pulsera, no es tu lugar; si venís a hacer deportes, no hay otro.
Para estadías largas y presupuestos ajustados están los barrios residenciales y los alquileres por semana. Costambar, pegado a la ciudad, y las urbanizaciones alrededor de Cabarete tienen departamentos y villas con cocina, muy usados por extranjeros que pasan temporadas enteras. Es la opción más conveniente si viajan varios, si van con chicos chicos o si pensás quedarte más de diez días, porque cocinar en casa te cambia por completo la ecuación del viaje.
Tres consejos finales que valen para cualquier zona que elijas. Primero, chequeá si el hotel tiene generador propio, porque los cortes de luz existen y en verano se sienten. Segundo, reservá con anticipación para las semanas de Navidad, fin de año, Semana Santa y julio, que es cuando se llena de dominicanos y de la diáspora que vuelve de visita. Y tercero, mirá bien qué tan lejos estás de una playa nadable. Comparación completa en hoteles en Puerto Plata.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"