Sosúa es la escapada más corta y la mejor playa para nadar de toda la zona. Está a unos veinticinco kilómetros al este, se llega en guagua en media hora y lo que la hace especial es la bahía: un arco de arena protegido por dos puntas de roca, con agua clara, poco oleaje y arrecife cerca de la orilla, ideal para snorkel y para chicos. Sumale su historia, porque fue fundada en 1940 por refugiados judíos que huían del nazismo, con museo y sinagoga que se pueden visitar en una mañana.
Cabarete, unos kilómetros más allá, es la capital mundial del kitesurf y hay que verla aunque no hagas deportes. La combinación de olas afuera, laguna adentro y viento térmico que arranca al mediodía convirtió a este pueblo en un imán para deportistas de todo el planeta. Kite Beach es donde se concentran las cometas, Encuentro es la playa de surf y la playa principal es donde se come mirando el espectáculo. Hay escuelas para principiantes con clases de varios días.
Los 27 Charcos de Damajagua están a media hora al sudoeste y son la excursión que todo el mundo recuerda. Se camina río arriba dentro de un cañón y después se vuelve bajando por toboganes de roca pulida y saltando a piletones de agua transparente, con casco y chaleco puestos. Repetimos la advertencia porque es la queja más común del destino: confirmá antes de pagar hasta qué charco sube la excursión, porque hay versiones de siete, de doce y de veintisiete y no cuestan lo mismo ni duran lo mismo.
Cayo Arena y Punta Rucia son la postal caribeña pura y el paseo de día completo por excelencia. Punta Rucia es un pueblo de pescadores al oeste de la provincia y desde ahí se sale en lancha hasta un banco de arena en medio del mar, rodeado de arrecife y de agua turquesa transparente. La excursión a Cayo Arena suele combinar el snorkel con un paseo en bote por el manglar. Es un día largo, así que salí temprano.
Río San Juan y la laguna Gri Gri quedan hacia el este y son la opción tranquila y natural. La laguna es un brazo de agua rodeado de manglar por el que se navega en bote hasta salir al mar, pasando por una cueva de golondrinas y una piscina natural, y el pueblo conserva un ritmo de otra época. En el camino quedan Playa Grande y Playa Preciosa, dos arenales enormes y abiertos, espectaculares para caminar y para mirar surfistas, pero con corrientes fuertes para nadar.
Santiago de los Caballeros es la segunda ciudad del país y la excursión para el que se cansó de la playa. Está a poco más de una hora cruzando la cordillera, en pleno valle del Cibao, y ofrece el imponente Monumento a los Héroes de la Restauración, un centro histórico vivo, fábricas de cigarros que se visitan y una vida urbana real, sin turistas. En el camino de ida o de vuelta quedan las minas de ámbar, incluida la zona donde se extrae el ámbar azul que solo existe en este país.
Y para el que tiene varios días, la península de Samaná es el gran viaje desde acá. Son unas horas de ruta hacia el este y lo que hay es otra cosa: cocoteros hasta el agua, la cascada del Limón, la isla de Cayo Levantado y, entre enero y marzo, las ballenas jorobadas en la bahía. Más cerca, si viajás con chicos, el parque temático Taino Valley resuelve una tarde. Todo el mapa en lugares cerca de Puerto Plata.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"