Para el argentino que viaja por turismo no hace falta visa y el trámite previo es simple. Lo que sí hay que hacer es completar el formulario electrónico de entrada y salida de la Dirección General de Migración, que se llena por internet antes de viajar y del que sale un código QR que te escanean al llegar y al salir del país. Se completa gratis en el sitio oficial de migración, conviene hacerlo unos días antes y guardar el QR en el celular y también impreso, por si te quedás sin batería. Todo esto está ampliado en la información útil de Santo Domingo.
La tarjeta de turista ya no se paga aparte en el aeropuerto. Hoy viene incluida dentro del pasaje aéreo de los vuelos regulares, así que no tenés que hacer ninguna fila extra ni llevar efectivo para eso al llegar. Es un cambio relativamente reciente y todavía circula información vieja en foros y blogs que dice lo contrario, así que no te asustes si leés algo distinto. De todos modos, antes de viajar verificá el estado del trámite en el sitio oficial de migración dominicana, que es la única fuente que vale.
La moneda es el peso dominicano y conviene manejar algo de efectivo. Las tarjetas se aceptan sin problema en hoteles, restaurantes y comercios formales, pero para el colmado, el motoconcho, la propina o el puesto de frutas necesitás billetes chicos. Cambiá en bancos o en casas de cambio autorizadas, nunca en la calle, y evitá los mostradores de cambio del aeropuerto para montos grandes. Los cajeros funcionan bien; usá preferentemente los que están dentro de bancos o de centros comerciales y no los que quedan sueltos en la vereda.
Moverse en taxi de aplicación es la mejor decisión que podés tomar acá. Las apps funcionan bien en toda la ciudad, te muestran el precio antes de subir y te evitan la negociación. Los taxis de la calle, en cambio, no usan reloj: se arregla el valor de antemano y si no lo hacés te van a cobrar bastante más de lo que corresponde. Los motoconchos, las motos que hacen de taxi, son rapidísimos y baratos pero se manejan sin casco y con una interpretación muy libre de las reglas de tránsito; no los recomiendo para el visitante.
En la Zona Colonial hay vendedores insistentes y hay que saber manejarlos. Te van a ofrecer cuadros, collares, cigarros, tours, lustrada de zapatos y una lengua de servicios más. No es peligroso ni agresivo, es persistente. La técnica que funciona es la misma de siempre: un "no, gracias" claro, mirando a los ojos, sin frenar el paso y sin entrar en conversación. Si te parás a preguntar el precio de algo, ya diste señal de interés y el asunto se estira diez minutos. Y en el Mercado Modelo se regatea siempre, sin culpa, porque el primer precio está inflado.
Sobre seguridad, la respuesta honesta es que depende mucho de la zona y de la hora. La Zona Colonial, Gazcue, Piantini, Naco y Bella Vista se caminan tranquilos de día y con normalidad de noche en las calles con movimiento. Lo que conviene evitar es meterse en barrios periféricos que no conocés, andar de noche por calles vacías o exhibir cámara, celular caro y cadenas a la vista. Nada de alarmismo: es el mismo criterio que usás en Buenos Aires. Llevá poco efectivo encima, dejá el pasaporte en la caja fuerte y andá con una copia.
Detalles prácticos que resuelven la mitad de las dudas. La corriente es de 110 voltios con enchufes de patas planas al estilo estadounidense, así que llevá adaptador. El huso horario está una hora atrás del argentino y no hay cambio de hora estacional. El agua de la canilla no se toma: comprá botella o usá la del hotel. Las propinas suelen venir con un porcentaje de servicio ya incluido en la cuenta del restaurante, y encima de eso se deja algo si te atendieron bien. Y el español dominicano se come las eses finales, así que el primer día se escucha rapidísimo.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"