Cali tiene tres eventos grandes al año y cualquiera de los tres justifica acomodar las fechas del viaje. Son la Feria de Cali en diciembre, el Festival Petronio Álvarez en agosto y el Festival Mundial de Salsa. En esas semanas la ciudad cambia de escala: se llena de gente de todo el país, los hoteles se agotan, los precios suben y la calle se convierte en el escenario principal. Si podés elegir cuándo venir, elegí una de esas.
La Feria de Cali es el evento más grande del año y es su fiesta identitaria. Va del 25 al 30 de diciembre, entre Navidad y fin de año, y se hace desde fines de la década del cincuenta. Arranca con el Salsódromo, un desfile por la autopista donde miles de bailarines de las escuelas de la ciudad muestran lo que prepararon todo el año, y sigue con cabalgata, encuentro de melómanos y coleccionistas, conciertos de orquestas de salsa, verbenas en los barrios y corridas. Es una semana entera de ciudad tomada.
Ir a la feria exige planificar, no improvisar. Los alojamientos se reservan con meses de anticipación y los que quedan sueltos salen carísimos; las entradas de los eventos con localidades se agotan; y moverse por la ciudad es más lento porque hay calles cortadas. A cambio, ves algo que no se ve en ninguna otra parte del mundo. Conviene chequear la programación oficial apenas se publica, porque cambia de un año a otro.
El Festival Petronio Álvarez es la joya menos conocida por el turismo argentino y es imperdible. Se hace en agosto, dura cinco días y es el encuentro más importante de la música del Pacífico colombiano: marimba de chonta, cununos, currulao, chirimía, agrupaciones que llegan desde Chocó, Cauca, Nariño y Buenaventura. Está considerado uno de los festivales de música afro más grandes de América Latina. Además de la música tiene todo un frente gastronómico y de bebidas tradicionales del Pacífico que por sí solo vale la entrada.
El Festival Mundial de Salsa es el evento competitivo. Reúne a las escuelas y parejas de baile de la ciudad, de Colombia y del exterior en categorías por edad y por modalidad, y es donde se ve el nivel técnico real del baile caleño, que es altísimo. Suele hacerse en la segunda mitad del año; como la fecha se mueve, conviene confirmarla antes de comprar pasajes. Es la mejor oportunidad de ver salsa de competencia sin pagar entrada de espectáculo grande.
Y después está lo que pasa todas las semanas, que es casi mejor. Las salsotecas de siempre funcionan de jueves a sábado con orquesta o con discos de colección, hay tardeadas de domingo, y el espectáculo Delirio arma funciones en fechas puntuales del mes con orquesta en vivo, circo y decenas de bailarines. Cali es una ciudad donde en cualquier fin de semana normal, sin feria ni festival, tenés dónde salir a bailar todas las noches.
Un par de detalles prácticos para fechas festivas. Entre el 25 y el 31 de diciembre muchos comercios, museos y oficinas cierran o achican horarios, así que las visitas culturales conviene resolverlas antes o después. En Semana Santa la ciudad se vacía porque los caleños se van a la costa o al Valle, y queda tranquila y con buenos precios, aunque con menos vida nocturna. El calendario completo, con las fechas confirmadas de cada año, está en eventos en Cali.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"