Cali funciona mejor de lo que parece como base para salir. El Valle del Cauca es plano y las rutas son buenas, así que en menos de dos horas tenés reserva natural, lago de montaña, hacienda colonial, santuario religioso y camino al Pacífico. Y a tres o cuatro horas empiezan dos regiones grandes: el Eje Cafetero al norte y Popayán al sur.
San Cipriano es la excursión más divertida de Colombia y casi nadie la conoce. Es una reserva de selva húmeda camino a Buenaventura, con un río de agua transparente donde te tirás a flotar. Lo mejor es cómo se llega: no hay ruta, se entra por la vía del tren en una "brujita", una plataforma de madera empujada por una moto que corre sobre los rieles. Es una salida de día completo, se sale temprano y se vuelve tarde, y conviene hacerla en temporada seca porque el río crece con las lluvias.
Buga es el destino religioso más importante del occidente colombiano. Está a unos setenta kilómetros al norte, algo más de una hora, y su Basílica del Señor de los Milagros recibe peregrinos de todo el país durante todo el año. Más allá de la fe, el pueblo tiene un casco histórico colonial muy bien conservado, un mercado bueno y es donde se compran las mejores obleas y el mejor manjar blanco de la región. La excursión a Buga lo resuelve en el día.
El lago Calima es el balneario de montaña de los caleños. Es un embalse grande a unos ochenta y pico de kilómetros, rodeado de cerros verdes, famoso por el viento constante que lo convirtió en uno de los mejores lugares de Sudamérica para windsurf y kitesurf. Está más alto que la ciudad, así que ahí sí refresca y de noche hace frío: es el único lugar de esta lista donde vas a necesitar una campera. Fin de semana es de mucho movimiento; entre semana está casi vacío.
La hacienda El Paraíso es la salida cultural clásica del valle. Queda cerca de El Cerrito, a unos cuarenta kilómetros, y es la casa donde transcurre "María", la novela de Jorge Isaacs que fue durante generaciones lectura obligatoria en toda América Latina. Está restaurada, con muebles de época y jardines, y se combina muy bien con la vecina hacienda El Cañaveral, dedicada a la historia del azúcar, y con el mirador del Cristo Rey y el mariposario si volvés temprano, algo que resuelve la excursión al mariposario Andoke y el Cristo Rey.
Popayán y Buenaventura son las dos salidas grandes en direcciones opuestas. Popayán, a unas tres horas hacia el sur, es la ciudad blanca: casco colonial entero pintado de blanco, universidad antigua y la Semana Santa más famosa del país. Buenaventura, a unas tres horas hacia el oeste, es el principal puerto colombiano sobre el Pacífico y la puerta a las playas de Juanchaco y Ladrilleros, donde entre julio y octubre se avistan ballenas jorobadas que vienen a parir. Buenaventura ciudad tiene problemas serios de seguridad, así que esa salida se hace con operador y sin quedarse a dormir en el casco urbano.
Y el Eje Cafetero está más cerca de lo que se cree. Armenia y Pereira quedan a tres o cuatro horas por ruta y Salento con el valle de Cocora un poco más, así que muchos viajeros arman la ruta entera entrando por Cali y saliendo por Medellín. Cómo lo haría alguien que ya lo hizo: tres noches en Cali con una salida a San Cipriano o a Buga, y de ahí subir al Eje Cafetero con calma en vez de intentar hacerlo en el día. Todas las distancias y combinaciones están en lugares cerca de Cali.
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