Dónde dormís en Nueva Orleans cambia el viaje bastante más que en otras ciudades, así que vale pensarlo dos minutos. La ciudad turística es chica y casi todo está a menos de tres kilómetros del Barrio Francés, pero la diferencia entre despertarte con música de bar a las cuatro de la mañana o con pájaros bajo un roble se decide al elegir la cuadra. La regla práctica es simple: cuanto más cerca de Bourbon Street, más ruido y más precio; cuanto más lejos, más silencio y más caminata o tranvía. No hay opción mala, hay opciones distintas.
El Barrio Francés es la elección natural para la primera visita y para estadías cortas. Salís del hotel y ya estás adentro de todo: la plaza Jackson, los restaurantes históricos, los bares, el río. El truco que usan los que repiten es dormir en la parte baja del barrio, del lado de la calle Esplanade, o sobre las calles Chartres y Royal en vez de Bourbon: son las mismas cuadras de distancia y el nivel de ruido no tiene nada que ver. Ahí están además los hoteles históricos con patio interno, que son lo más lindo que ofrece la ciudad.
Marigny y Bywater son la opción de quien viene por la música y quiere sentirse menos turista. Empiezan justo donde termina el Quarter, tienen Frenchmen Street a mano, y el alojamiento típico son casas criollas de colores convertidas en posadas chicas, con desayuno y patio. Se camina al centro en quince o veinte minutos. La contra es que las cuadras se vuelven residenciales y oscuras rápido, así que de noche conviene volver por las avenidas principales o pedir un auto, sobre todo si te alejás más allá de las primeras diez cuadras.
El centro de negocios y el Warehouse District son la zona de los hoteles grandes y modernos. Es donde están las cadenas internacionales, las habitaciones más nuevas y los edificios altos con vista al río, y es la mejor base si venís por un congreso o si viajás con chicos y querés pileta y ascensor. Estás a diez minutos caminando de Canal Street, con el Museo de la Segunda Guerra y las galerías de arte a la vuelta, y con las paradas de tranvía en la puerta. Suele ser también la zona con mejor relación entre lo que pagás y lo que recibís.
Si buscás tranquilidad de barrio, el Garden District y Uptown son la respuesta. Son calles de mansiones bajo robles centenarios, con casonas victorianas convertidas en hoteles chicos, Magazine Street a una cuadra para comer y comprar, y el tranvía de St. Charles pasando por el frente para bajar al centro en veinte o treinta minutos. Es la opción de quien viene por segunda vez, de quien viaja en pareja buscando calma o de quien se queda una semana larga. La contra evidente es que estás lejos de la vida nocturna y dependés del tranvía o del auto.
Acá viene la advertencia más importante de toda la sección: las fechas mandan sobre el bolsillo. En las dos semanas del Mardi Gras y en los dos fines de semana del Jazz Fest, las tarifas se multiplican, casi todos los hoteles exigen una cantidad mínima de noches y los lugares buenos se agotan con seis meses a un año de anticipación. Lo mismo pasa cuando hay congreso grande, partido importante de los Saints o el Sugar Bowl de fin de año. Si tu viaje cae en esas fechas, reservá apenas tengas la visa y los pasajes, sin dudar.
Y hay dos letras chicas que conviene revisar antes de confirmar cualquier reserva. La primera son los cargos extra: muchos hoteles suman una tarifa diaria por servicios y el estacionamiento se cobra aparte y caro, así que el total final puede quedar bastante por encima del número que viste al buscar. La segunda es que los alquileres temporarios están fuertemente regulados en esta ciudad y en varias zonas directamente restringidos, así que verificá que la propiedad tenga licencia. Compará opciones entre los hoteles en Nueva Orleans.
IMPORTANTE: las compras realizadas con tarjetas de crédito argentinas, se pagan en pesos argentinos a la cotización del "dólar tarjeta / turista"